La Dependencia Emocional es una Adicción: Los Problemas

La idea irracional de que “Yo sin tu amor no soy nada” –frase de una canción popular– es enfatizada en literatura, canciones y telenovelas. En un ensayo sobre los grandes amores, anotó el autor que los hace grandes el que terminaron mal, y quedó la fantasía del romance en su momento cumbre. Elena y París, Romeo y Julieta, Scarlett O’Hara y Rhett Butler, Ingrid Bergman y Humphrey Bogart en Casablanca: Nadie sabe cómo hubieran resultado a la larga reparando el techo, con indigestión, o ayudando con los nietos. Mis bisabuelos eran de Roma, y huyeron a España porque sus familias no los dejaban casar. Es una romántica historia familiar, pero como acabó bien, no es interesante para el público.

Parte de estar enamorado es que pensamos que la persona es irreemplazable, pero la experiencia enseña que no lo es; sin embargo, las personas que se empeñan en un amor contrariado, se justifican con esos “grandes amores’ y se disminuyen a sí mismos. Tratan de controlar al ser amado porque se sienten disminuidos sin la persona.

La dependencia emocional es una adicción. Cuando la relación tiene problemas y se prevé la posiblidad de una ruptura, la persona tiene niveles altos de ansiedad y tensión. Los altos grados de estas emociones, nublan el juicio, y se agrandan las posibilidades de fracaso. La pérdida se percibe como catastrófica, lo que a su vez da lugar a conductas controladoras o de complacer demasiado. Todo esto puede llevar a cumplir su pronóstico: la relación termina, por asfixia, o por una pelea sin base. Entonces se perciben los síntomas de pérdida de una adicción: mezcla de depresión, miedo y enojo.

La dependencia emocional conlleva a menudo alejar a quienes se quiere conservar. La otra persona, que al principio puede haber visto el apego como un amor apasionado, con frecuencia ve con resentimiento el sentido de urgencia y desesperación que manifiesta la pareja. Otra forma en que la dependencia excesiva se demuestra es con intentos de controlar la conducta del ser amado. Tratar de controlar a la otra persona levanta paredes en vez de puentes. Es importante entender que la persona que se comporta de esta manera no es masoquista, ni le falta voluntad. A menudo son personas que demuestran disciplina, y tienen éxito en otras partes de su vida. Esta persona tiene problemas que necesita enfrentar con ayuda profesional. Culpar y criticar sólo lleva a que la persona se sienta peor.

He destacado los problemas de la dependencia emocional excesiva; pero hay muchos casos en que se ve una sobredependencia, sin llegar a extremos. Esas personas pueden mejorar sus actitudes con libros de autoayuda, y con el cultivo de conductas más independientes, tema que dejo para próxima columna.

[foto gracias a 42dreams]



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Publicado: marzo 11, 2010

Tema: Amor, Psicología

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