Cuando Se Pierde Un Gran Amor Hay Dolor y Síntomas Físicos

foto imagen de un dibujo de un corzaon roto por el medio

Cuando una persona se encuentra en una relación tóxica o adictiva hay distintas características que indican que esa relación no es buena. Veamos algunas de ellas.

  • Su propio juicio le dice que esa relación no le conviene, pero a pesar de todo, sigue en ella.
  • Minimiza los problemas. Trata de convencerse con razones débiles para continuar la relación.
  • Cuando la relación peligra siente miedo o pánico, y se apega más a la pareja. Esto lo que le quita poder, y fija su dependencia en esa otra persona.
  • Cuando surge la ruptura comienza a tener síntomas físicos  – dolores en el pecho o el estómago – y tiene la sensación de que no habrá alivio si no tiene contacto con la otra persona. Si la persona está en terapia, es bueno tener a alguien –como el buddy system de los alcohólicos– que le preste apoyo y la ayude a resistir el impulso de llamar a la otra persona. La analogía con el sistema desarrollado por Alcohólicos Anónimos no es una coincidencia pues este tipo de relación es también una adicción.
  • Cuando se da cuenta de que la relación se acabó, la persona se siente como un exiliado en el desierto.
  • Cuando pasa el período de “luto”, se percibe una liberación, y un estado de triunfo. Esto se diferencia de la ruptura con una relación amorosa importante, que queda un dejo de tristeza. Y es que una relación adictiva está en contra de nuestros mejores intereses, y al sobrepasarla, se siente alivio al volver a un estado más sano. A veces se escuchan expresiones como “¿Cómo pude estar en eso?”

Cabe aclarar que el amor y la adicción tienen emociones parecidas, y se basan en procesos naturales. Cuando se pierde un gran amor hay dolor, y pueden haber síntomas físicos. Un corazón ‘partido’ duele. La diferencia está en la necesidad de conexión exagerada, que conlleva la falta de libertad para dejar la relación cuando esta no conviene.

La labor terapéutica es acompañar a la persona en su proceso, dándole información que la ayude a entender pero sin tenerle pena, creyendo en su capacidad de enfrentar y superar esa situación. Hay personas que buscan ayuda, pero no están dispuestas a tomar las medidas necesarias. Aunque el tratamiento no sea exitoso en su totalidad, al menos la persona se da cuenta de muchos factores que a la larga posiblemente la ayuden.

El tratamiento más completo supone que la persona entienda su vulnerabilidad y que en ella está su capacidad de sanación. Toda persona pasa por diatintas etapas del rompimiento, y luego de la recuperación. Es importante no comenzar otra relación pronto. Los nuevos amores pueden hacer que la sanación, una etapa tan necesaria, se evite.

Esta es una época de nutrirse con cariños entrañables, de prestar atención a amistades relegadas, y aprender algo nuevo, ya sea en lo personal o en lo profesional. Es tiempo de tomar una pausa y respirar profundo y darse el espacio para crecer emocionalmente. Hay muchas personas que rehacen sus vidas satisfactoriamente después de un mal amor. Hay otras, sin embargo, que repiten los mismos patrones destructivos.



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Publicado: abril 13, 2010

Tema: Psicología

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